| El Periódico - edición impresa TRIBUNALES Cárcel para los dueños de un pub de Deltebre
por causar ruidos
• Una juez ordena el cierre del bar
musical durante los dos años de la pena • Uno de los dos condenados es un
concejal convergente de la localidad
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 | | Sergio
(izquierda) y Antonio Roldán, los dueños del pub Únik, ahora condenados. Foto:
JOAN PUIG |  | | |
| | SÍLVIA BERBÍS DELTEBRE
Los hermanos Sergio y Antonio Roldán, este último
concejal de CiU en el Ayuntamiento de Deltebre (Baix Ebre), han sido condenados
por el Juzgado Penal de Tortosa a dos años y tres meses de prisión por la contaminación
acústica provocada por el bar musical Únik, ubicado en la avenida de los Hermanos
Carsi de la localidad y del que ambos son dueños. La juez Núria Pomer dictó
el pasado 26 de enero una de las sentencias más duras emitidas en Catalunya en
este tipo de delitos contra el Medio Ambiente, en cuyo fallo incluye además la
clausura del bar musical durante dos años, inhabilitación para regentar locales
de ocio a los dos acusados por el tiempo de la condena y el pago de una multa
diaria de seis euros durante 16 meses y de una indemnización de 6.000 euros (un
millón de pesetas). El caso fue denunciado en mayo del 2002 por una vecina
del pub, Leocadia Casanova, quien desde 1999 denunciaba a la Policía Local el
exceso de ruido que transmitía el bar musical los fines de semana, vísperas y
festivos. El local superaba reiteradamente los 30 decibelios permitidos por la
normativa, tal y como reflejan las más de 30 mediciones tomadas por los agentes
locales (que en una ocasión registraron 38,8 decibelios), por el perito Santiago
Aguiló y por el Laboratori General d'Assaigs i Investigacions (LGAI), entidad
colaboradora de Generalitat especializada en estas mediciones.
CINCO AÑOS
SIN DORMIR La familia denunciante señaló que el ruido les ha impedido dormir
con tranquilidad durante los últimos cinco años, provocándoles transtornos de
salud, algo que la juez estima como base constitutiva de un delito penal y no
administrativo. "Tanto el Tribunal de Derechos Humanos como el Tribunal Constitucional
señalan que cuando se trata de contaminación acústica, constituyen supuestos de
especial gravedad, aun cuando no pongan en peligro la salud de las personas, cuando
se trata de una exposición continuada y prolongada de los niveles de ruido", señala
la sentencia. La juez estima probado que los dos hermanos conocían las quejas
reiteradas de sus vecinos. El abogado de la acusación, Eduard García, mostró
ayer su satisfacción por una sentencia "muy bien fundamentada y dura, porque ambos
sabían lo mucho que molestaban", dijo. El ministerio fiscal pidió en el juicio
una pena de dos años y ocho meses de prisión para cada uno, mientras que la defensa
abogó por la libre absolución. Antonio Roldán, uno de los hermanos condenados,
tildó ayer de "injusta" la sentencia. "Tenemos todas las licencias y el bar insonorizado,
así que llego a pensar que todo es un error", dijo. Tienen previsto interponer
recurso ante la Audiencia Provincial en el plazo de 10 días.
Noticia publicada en la página 35 de la edición
de Sábado, 31 de enero de 2004 de El Periódico - edición impresa. Para ver la
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