S. ALLER
MADRID. La nueva ordenanza municipal para luchar contra el ruido
incrementará la cuantía de las multas -que podrán alcanzar los 300.000
euros en faltas muy graves- y permitirá que éstas se apliquen junto a
otras medidas sancionadoras. Además, cuando se superen los niveles sonoros
autorizados -y antes de incoar expediente sancionador-, el Consistorio
podrá suspender actividades, clausurar instalaciones, precintar focos
emisores de ruido e incluso inmovilizar vehículos o suspender
licencias.
La normativa, que será enviada al Pleno del próximo martes, tal y como
acordó ayer la Junta de Gobierno del Ayuntamiento, prohibirá expresamente
que se realicen obras en el interior de las viviendas desde las nueve de
la noche hasta las ocho de la mañana y exigirá un vestíbulo acústico
eficaz en algunos locales de ocio. Asimismo, aquellos establecimientos que
permanezcan abiertos después de las tres de la mañana tendrán que
inscribirse en un registro especial de la concejalía de Medio
Ambiente.
Entre las «recomendaciones» de la nueva ordenanza que pretende aprobar
el equipo de Gobierno figura también la instalación de mecanismos que
controlen el ruido de las sirenas en las ambulancias y tipifica como falta
grave el hecho de que un vehículo -especialmente una moto- circule sin
silenciador o que éste funcione de manera inadecuada.