El Ayuntamiento de la Pobla Llarga
permitió, al no tomar ninguna medida, que el exceso de ruido de un
bar perjudicara a una familia y quebrantara su derecho
constitucional al descanso. La afirmación, confirmada ahora por el
Tribunal Superior de Justicia (TSJ), condena al consistorio a
indemnizar con 18.000 euros a los tres perjudicados, un matrimonio y
su hijo.
La familia, residente en la calle Emilio Cremades,
sufrió durante un largo tiempo el escándalo originado por la
actividad en un bar ubicado en el número siete de la vía. El exceso
de ruido provocó que el progenitor sufriese una baja laboral a causa
de la ansiedad y los trastornos originados en la falta de
sueño.
En septiembre de 2002, los afectados reclamaron al
ayuntamiento que actuaran en el bar para acabar con las molestias y
que les indemnizaran con 50.000 euros. El consistorio lo rechazó,
pero el juzgado de lo contencioso-administrativo número cuatro
condenó al consistorio a pagar 18.000 euros a la familia.
Los
vecinos de la Pobla reclamaron más dinero ante el TSJ, pero este
confirma la cantidad y la condena al ayuntamiento por vulnerar un
derecho fundamental de los afectados.